Ocurrió en Entre Ríos y se trata de un ejemplar conocido como curiyú.
Mientras se encontraban recorriendo la isla, se toparon con la serpiente de gran tamaño, y el susto los paralizó por un momento.
Una vez recuperados del shock, los pescadores decidieron sacarle fotos, sosteniéndola para que no huya, y luego le permitieron regresar a su hábitat sin causarle ningún tipo de daño.
Según los especialistas, las curiyú son animales que no son venenosos aunque se trata de boas constrictoras, es decir, que se defienden de su entorno matando a sus presas a través de la asfixia.
Fuente: https://ar.cienradios.com
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