litoral 14/11/2018

Pesca, entre el sustento y la depredación

 

En El Ventilador, trabajadores del sector, periodistas y especialistas debatieron sobre las acciones fundamentales que se deben llevar adelante para evitar la depredación y el empobrecimiento de nuestros recursos ictícolas.


La pesca como actividad deportiva, de supervivencia, o comercial existe desde tiempos milenarios, y nuestra provincia - tal como su nombre lo describe ? tiene condiciones incomparables para la práctica de este arte.

Y no sólo por los dos importantes ríos cuyos cauces se extienden de norte a sur como el Uruguay y el Paraná, sino porque además, en el interior provincial, arroyos y lagunas le dan vida a los verdes entrerrianos.

Proteger la diversidad de especies ictícolas que pueblan nuestras aguas y ordenar y regular la actividad pesquera ya sea artesanal o a gran escala como la que realizan los frigoríficos, son acciones fundamentales que deben llevar adelante los gobiernos para evitar la depredación y el empobrecimiento de nuestros recursos.

"Hay muchísimo desconocimiento de la sociedad, pero se trabaja en la preservación"

Matías Solaro, inspector de la Dirección de Fiscalización, manifestó que "el dorado y el surubí, que tienen una cuestión muy deportiva, muy turística, se preserva y se intentan poner medidas, como al veda. El surubí en la provincia tiene que tener 75 cm y para eso tiene que tener al menos cinco años. A partir de ahí empieza a reproducirse, pese a que son fértiles a partir del segundo año. En el caso del dorado, tiene que tener 65 cm. Cuando uno va a pescar no puede ver lo que está pescando. Se saca, se mide y se devuelve. La veda que hay es comercial. Para lo que es pesca deportiva, se pesca y se devuelve".

Se refirió al caso de la provincia de Corrientes, donde sacaron 6000 kilos de surubí pese a la veda. "Eso demuestra la magnitud de depredación que hay. En nuestra provincia hay gran apoyo de las fuerzas de seguridad para prevenir estas situaciones. Siempre pedimos a la sociedad que denuncien. El que más denuncia estas situaciones es el pescador deportivo. Son los que andan todo el tiempo en el río, saben que tienen que devolver la pieza y son los más indignados", agregó.

Explicó que "en la mayoría de los decomisos se consigue un veterinario que determine que el pescado esté apto para consumo. De ser así se dona a entidades de bien público. De lo contrario, se tiene que desnaturalizar: quemarlo".

Por otra parte, comentó que "la provincia otorga permisos de pesca para que todas las personas que quiera practicarlo puedan hacerlo. La idea es siempre la preservación. En lo que respecta a la pesca deportiva hay que tener en cuenta que es con devolución. Se les deja traer algunas piezas para consumo. Con el permiso, por ejemplo, se puede pescar un dorado por persona, siempre y cuando no haya veda".

"Desde enero se trabaja fuertemente en concientización y capacitación, principalmente con los pescadores artesanales. Hoy en día la gran mayoría de pescadores tienen permiso, es gratuito. Antes no lo tenían y se los controlaba igual. Ahora se hacen reuniones con grupos de pescadores de la provincia, se les da el carné gratis y se les enseñan las medidas de las mallas y demás. Tienen que cumplir una serie de requisitos: ser residente del lugar por dos años, pescar con canoa y otros. Hay muchísimo desconocimiento de la sociedad respecto a las actividades que se realizan con los pescadores", indicó.

"Hace cuatro meses que empezamos las recorridas y sacábamos mallas. Ahora casi no las vemos, utilizan la medida reglamentaria, tienen carné. Esa concientización que se va generando se está viendo reflejada", dijo.

Indicó que para realizar una denuncia es necesario llamar al 4208897.

"Hay mucha desinformación porque cuando uno va a controlar a la costa que el pescador le entregue el camión acopiador, tienen la tabla, tienen las medidas. El pescador artesanal que viene trabajando desde hace muchos años ya tomó conciencia. Lo que está prohibido es que un frigorífico de pescado produzca otras cosas que no sea eso", agregó.
"El plato fuerte en Paraná es la boga"

Adrián Monti, guía de excursiones y pesca, señaló que "el río es lo que mejor tenemos y lo cuidamos. Ahora se están haciendo muchos más controles y eso es bueno. Estamos muy contentos por eso. La gente de Paraná, junto a los Amigos del Río, ayuda en lo que puede para hacer las limpiezas del río. Juntamos botellas y mucha basura. Esto ocurre sobre todo después de las tormentas".

"Quien desee sumarse a las limpiezas de río debe acercarse al puerto y coordinar con los Amigos del Río. El municipio nos da las bolsas. Nosotros sacamos la basura y un camión los pasa a buscar", comentó.

Por otra parte, se refirió a la pesca y dijo que "el armado se saca con pan y chimichurri. La gente que es turista no lo puede creer".

"Últimamente se ha hecho una movida muy grande, se inauguraron restaurantes rústicos pero muy buenos. Los turistas justamente buscan eso, nada de lujos, solamente sentarse a comer y que les traigan pescado a morir. El plato fuerte en Paraná es la boga. También piden dorado o surubí", remarcó.

Señaló que "en este momento está saliendo poco pescado El turista lo que busca es la foto del hijo con el pescado. Los controles son fundamentales. Los turistas buscan mucho Santa Elena, La Paz, Victoria, Concordia. El pescador que sabe pescar no elige Paraná porque no estamos en una posición tan importante en tamaño de pescadores. El turista en cambio busca tranquilidad, apagar el celular y disfrutar. El turista que viene a pescar va para los dos lados. Hay un 70% de Buenos Aires, 30% de Rosario y Córdoba".
"Actualmente, para echar una piola de 100 metros con 30 anzuelos, te sale 2500 pesos"

Ricardo Vargas es pescador. "Nací arriba de un barco y me atendió una partera de Puerto Sánchez, mis viejos fueron pescadores toda la vida; mis hermanos hasta ahora son pescadores, yo comencé a pescar a los siete años. Después de los 16 años me fui a trabajar en un supermercado, pero sábados y domingos me iba al río a pescar. Siempre fui pescador espinelero".

Al definir esta labor destacó: "El espinel es de 100 metros, se pone una piedra a 50 metros en un fondo. En la línea de 100 metros se tiran anzuelos cada metro y medio. Se les pone una boya y cada tanto vas y recorres".

Vargas contó que en Paraná "ya hay especies que no se pescan más, como el pacú, el manguruyú. A los 17 años, pesqué un pacú de siete kilos. Paraba en la Costanera y me pararon para pedir que se los vendiera, era un bicho grande y ¡no sabía ni cuánto valía! Se lo vendí y le conté a mi patrón, el dueño del supermercado que le traía un pacú de siete kilos y que se lo vendí a un turista. Le dije que el próximo se lo traía, pero en 42 años, no pude pescar uno igual".

"Nunca pesqué con caña, siempre con espinel. Ahora está saliendo armados, de un kilo o dos kilos. Se está pescando con harina de soja. Se prepara una masa, se pone en bolitas en cada anzuelo del 8 o el 10, cada metro y medio. Cuando levantas el espinel comienzan los pescados a tirar y vos querés saber qué pescado es", aseveró.

"Hace cuatro meses que estoy fuera de la pesca, porque tengo mi trabajo, estuve enfermo y tuve que dejar mi lanchita. Mis hermanos son pescadores, ahora salen armados, se hacen filets y se venden como lomitos de armados. Con el resto del pescado se hierve y se hacen empanadas o chupín", indicó.

Por otra parte, afirmó: "hace un tiempo atrás, tiramos un espinel en Puerto Viejo, con este tipo de lluvias, se arrasa con todo, no queda ningún espinel. Al querer levantarlo, está lleno de pañales, ventiladores, agarra toda la mugre. Se lo lleva la correntada. Actualmente, para echar una piola de 100 metros con 30 anzuelos, te sale 2500 pesos. Y ahí, después de esto, hay que salir a echar fondo y eso sale mucho gasto, hay que poner todo de nuevo. Al kilo de filet se lo vende a 80 pesos al acopiador, y este lo vende a 120 pesos".

Al mismo tiempo, destacó: "hay gente que se inclina por la pesca por falta de estudio, porque no tiene otra cosa para hacer. Hay pescadores que tienen la casita en Paraná y viven en un ranchito en la isla y pescan para sobrevivir. Traen el pescado al acopiador y lo venden por menos que nada, por desconocimiento".

"El pescador siempre fue artesanal, hay otros que están organizados. Ellos van a otras zonas y consiguen especies de surubí de 30 kilos, dorados de 12 kilos. Con lo que pescan allá dos días, acá un pescador lo hace en dos meses", puso relevancia.

Destacó que los pescadores se dividen por zonas, aunque "comparten el lugar". De cien metros para arriba y para abajo, ocupa un pescador. Cada uno tiene sus clientes, el consumidor tiene identificado a quién va a ir a comprar".

La opinión de los panelistas
El conductor del programa Lalo Foncea, interrogó: "¿Cómo y dónde se pesca hoy en Entre Ríos?; ¿Se cumple con las normas respecto a la veda de ciertas especies, las medidas de los ejemplares y la prohibición de usar determinados implementos?; ¿Sabemos qué estrategias se están llevando adelante para proteger la fauna ictícola? Por otro lado, ¿Cuántas familias viven de la pesca artesanal en la región?; ¿Son bienvenidas medidas como la distribución de permisos a pescadores ribereños?; ¿Hay políticas diferenciadas para atender la realidad de este sector históricamente atravesado por múltiples necesidades?".

La periodista Luz Alcain, apuntó: "Hoy en la provincia está prohibida la pesca del dorado hasta el 31 de diciembre, también la del surubí hasta el 31 de marzo porque se encuentra en etapa de reproducción. Fuera de ese plazo, a esta especie del río Paraná, sólo se la puede pescar con devolución".

La periodista Ana Tepsich aseguró: "Hace cinco días atrás, las imágenes de 150 piezas de hembras de surubí pescadas en forma ilegal en la localidad correntina de Paso de la Patria, pusieron de relieve la fuerte necesidad de seguir educando sobre la pesca razonable, sostenible y respetuosa del medio ambiente".

El periodista Sebastián Martínez, señaló que "hay pescadores que pescan por necesidad. Eso los puede llevar a cometer algún error. El recurso de la pesca es público, las vacas tienen dueños, en el río no pasa esto, es difícil controlar. Es necesario contar con un carné".

El panelista Mariano Kohan, dijo que "la pesca del sábalo es prácticamente una actividad extractiva, ya que se hace por volumen, a granel, y el peor pago es el pescador. Hay acopiadores, terminan en el frigorífico, que exporta. Hay gente que con las inundaciones ahora no cobra porque no pueden pescar. Es necesaria la protección del precio sostén para el pescador".

Fuente: https://www.elonce.com/




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