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generales 24/04/2019

Laguna La Soraida, pejerreyes en todas las modalidades

 

Continuando con la tendencia de la temporada anterior, la mencionada laguna comenzó el año con un pique tremendo. 

 


La laguna La Soraida, ubicada en Villa Cañas (sur de la provincia de Santa Fe), comenzó la temporada con la misma tendencia que el año pasado, en donde estuvo entre las tres mejores lagunas para la pesca de pejerreyes.

Aprovechamos la excursión de la Peña de Alejandro Vigo (011-4481-2829) en los primeros días de abril para hacer nuestro primer relevamiento al pesquero Rovea que disponen bajada de embarcaciones, alquiler de embarcaciones con motor, guías de pesca, carnadas, sector para acampar, limpieza de pescado. Un lindo amanecer con cielo limpio pero con mucho viento del sector norte hizo que tuviéramos que esperar una hora y media para embarcar, durante este lapso observamos la gran cantidad de aficionados que asisten a este pesquero que sumados a la gran disponibilidad de guías de pesca nos indica que este pesca tiene excelente pique.

El guía Joaquin Hasain (221 -5952801) fue nuestro anfitrión y llegó nuestro de turno de abordar la embarcación, un cómodo trucker de 6,40 metros de borda alta que nos permitió navegar cómodamente hasta la zona de pesca ubicada en una zona de juncos de campos inundados donde la profundidad era de tres metros de profundidad. Nuestro guía nos anticipó la pesca: “Entre la superficie y el metro de profundidad los más pequeños no te dejan pescar, pero abajo están los grandes”. Por lo tanto preferimos por la mañana buscar calidad, para lo cual el guía nos proveyó de un paternóster de tres metros de profundidad con solo dos anzuelos ubicados ambos cerca de un plomito redondo de 10 gramos.

Arrojamos los aparejos cerca de los juncos y la espera fue corta, un lindo doblete de pejes de 35 centímetros para comenzar no estaba mal indicando que pejerreyes había mucho y de lindos portes. Uno tras otro los piques se fueron sucediendo mechando algunos pequeños con los de mejor tamaño que alcanzaron los 42 centímetros. Luego de dos horas en esta modalidad y con 7 lindos matungos mas muchos entre 25 y 32 centímetros, decidimos cambiar a las boyas con el tradicional aparejo de tres boyas. Lanzamos lo más lejos posible ayudándonos con el viento de espalda al estar pescando anclados, ni bien cayeron cada boya se desplazó lateralmente fue tremenda la respuesta con dobletes y tripletes.

El proceso de encarne nos delato otra situación, mientras encarnábamos un anzuelo las otras dos boyas que quedaban en el agua cerca de la embarcación tenían pique, motivo por el cual no fue necesario lanzar lejos, simplemente colocamos las boyas al lado nuestro y los piques eran inmediatos.

 

Fuente: https://www.eldia.com