generales 27/01/2019

¿Por qué te mata el Río Dulce?

 

Nadie puede domar a la naturaleza. Ni el más experimentado nadador puede confiarse de los caprichosos comportamientos que, en su extenso trayecto, va cambiando el Río Dulce, tanto en épocas de crecidas como de bajo caudal.


"El río es sinónimo de vida, pero lo que si mata es la negligencia de la gente". Así lo advierte el secretarío del Agua de la provincia, Sergio Zaltz, quien además de poseer conocimientos técnicos sobre el comportamiento del río, es también un amante de la pesca y la navegación.

El mayor recaudo que todo bañista o pescador debe tener en cuenta como príoridad es directamente no ingresar al río. Aunque es sabido que en estas épocas de altas temperaturas, muchos santiagueños y turistas que nos visitan eligen el Dulce para disfrutar de un chapuzón, especialmente en la zona del balnearío, comprendido en la franja que abarca desde el puente San Francisco Solano hasta la zona del Kartódromo, de aproximadamente 600 metros, vigilado celosamente por personal del GER (Grupo Especial de Rescate).

Es sabido por todos que el río Dulce tiene fama de ser un cauce "traicionero". Se ha llevado muchas vidas y lo sigue haciendo, pero en todo caso habría que cambiarle ese mote, ya que todas las fuentes consultadas en esta nota, concuerdan en que la falta de precaución, la negligencia de las personas, es lo que causa las muertes.

Respecto de las características básicas del Dulce comparado a otros ríos del país, el Lic. Zaltz, explicó a EL LIBERAL que en Santiago del Estero "se comporta como un río meandroso (curvas) con lechos de arena, sobre todo partiendo desde el dique de Los Quiroga (Capital) hasta La Dormida (Loreto) y otras zona más abajo, luego se transforma en un río con lechos de limo (sedimento)", explicó el biólogo, al reconocer estos lugares como zonas de "cambios violentos", debido al constante desplazamiento de la arena por el agua.

El funcionario puso de ejemplo una situación típica de bañistas que buscan apaciguar un momento de calor agobiante en las aguas del Dulce. "Mucha gente ingresa al río sin tomar las precauciones debidas, pensando además que puede pescar mejor dentro del agua. El río de hoy, en una determinada profundidad, es muy probable que en el transcurso de horas o días, modifique esa profundidad, y puede haber pozos importantes comparados a días anteríores. Y ahí es donde se puede encontrar con lo que se llama comúnmente remanso y con los remolinos. En concreto, lo que hoy es una playa, mañana puede ser un remanso muy profundo de 3 o 4 metros de profundidad, y eso ya representa un problema", explicó, sobre las modificaciones constantes que sufre el lecho del río, en apenas un par de horas.

CASOS COMUNES DE AHOGAMIENTO
"Cuando se produce una caída o un principio de ahogamiento, lo que sucede es que la víctima deja de tener contacto con el fondo del río, se desespera, le ingresa agua por la boca y lamentablemente nos encontramos con una persona ahogada. Pero esto se da no porque el río se lo lleve, sino porque ingresa al río sin tener la prudencia necesaria", resaltó Zaltz. En este punto, el sargento Omar Ariel Ibarra, del GER, recalcó sobre el tipo de tarea preventiva que se lleva a cabo en la zona del balnearío de la ciudad capital, abarca desde el Puente Nuevo "San Francisco Solano" hasta la zona del Kartódromo.

"Lo recomendable es directamente no ingresar al río, pero como sabemos que a pesar de todas las recomendaciones mucha gente ingresa, siempre advertimos que lo hagan con equipos de seguridad, como salvavidas o chalecos", dijo.

Ante una situación límite, sostuvo que "lo recomendable es tratar de flotar y nadar siempre a favor de la corriente, nunca en contra de la correntada. En épocas de crecidas nadie puede ingresar porque no hay zonas seguras, incluso en lugares de un metro y medio de profundidad tampoco hay que confiarse, porque muchas veces al ponerse en forma inclinada, aun en espacios de poca profundidad, uno se puede ahogar".

Ibarra graficó una situación de intentar flotar y andar, aunque reconoció que en la mayoría de los casos "el nerviosísmo juega en contra, cuando la persona entra en pánico".

Dijo que entre las tareas preventivas "se encinta la zona para advertir hasta dónde se puede ingresar, haya o no gente en la zona balnearia, pero lamentablemente siempre hay quien ingresa el río por más que esté perimetrada la zona, advirtiéndose el peligro".

En cuanto a estadísticas, el sargento informó que en lo que va del año, hubo ya "tres personas ahogadas, y el año pasado se registraron veinticinco ahogados". Comparado a otras provincias, sostuvo que "en Santiago del Estero, es elevadísima la cantidad de personas ahogadas, sobre todo de casos de personas de 20 años de edad en adelante".

ZONAS COMPLICADAS
A partir de su experiencia de navegar por el Duce, el sargento del GER contó que zonas como "Pozo Verde (Robles), Costa Tacuara (Capital) y Atamisqui, donde el río es ancho y con muchos pozos, suelen ser las zonas más complicadas para ingresar".

Es común advertir en cada tarea de rescate los peligros latentes que generan los anzuelos y los yoyó, herramientas habituales del pescador que se amarran en los árboles caídos sobre el lecho del Dulce. "Cortar un anzuelo genera un gran problema, tanto para las personas que ingresan al cauce, como para aquellas personas que murieron ahogados y quedan sujetas por los anzuelos, dificultando también las tareas de rescate", relató.

LAS MAÑAS DEL PESCADOR
Un caso muy particular se presenta con los "challueros" santiagueños. Si bien muchos de ellos conocen los recovecos del río, no están exentos del peligro que representa su lecho. Por ejemplo, en la zona de Atamisqui, los pescadores utilizan botellas de gaseosas de 3 litros mediante una cuerda que es atada a la cintura, y logran así un método artesanal de seguridad, con un índice de flotabilidad muy alto, según contaron desde el GER.

POR QUÉ DEMORAN EN APARECER LOS CUERPOS
Según contó Ibarra, durante el verano, "generalmente el cuerpo del ahogado, demora entre 3 o 4 días en aparecer sobre el lecho del río". Cuando se anotician de la desaparición de una persona en el río, la actividad comienza con inmersión en profundidad del personal de rescate. Después, el segundo o tercer día, "se hace la tarea superficial con embarcaciones", aunque advirtió que "cada búsqueda es especial, ya que también el cuerpo puede estar enlamado con la arena, o sujetado sobre una rama".

"Cuando el río crece –siguió– socava en las orillas y voltea árboles que viajan en la correntada y quedan encallados en distintas partes del cauce, y generalmente el cuerpo choca con alguna rama abajo, y cuando empieza a flotar lo hace en ese mismo lugar".

En torno a las tareas de rescate que suelen presentarse, el sargento Ibarra comentó que "cuando el río está crecido no suele haber tantos problemas, pero sí aumentan los casos de ahogados cuando baja". Explicó que generalmente la gente suele confiarse pensando que en épocas de poco caudal "no le va a pasar nada".

Desde el Grupo Especial de Rescate reconocen que cuando "la correntada se ve como espejo, es porque esa parte es honda, y cuando se ve como cascada, esa zona es menos profunda". De esta manera las áreas se alcanzan a reconocer para evitar mayores peligros para bañistas y pescadores.

LA REACCIÓN CON FAMILIARES EN MOMENTOS DE CRISIS POR EL RESCATE
"Por lo general, trabajamos bajo la presión de las familias, de personas que no entienden las dificultades que tienen las tareas de rescate", precisó Ibarra, sobre la compleja labor que el personal del GER realiza en todas las búsquedas.

CÓMO SE PRESENTA EL RÍO AL SUR PROVINCIAL
El licenciado en Biología, Sergio Zaltz, explicó cómo es el comportamiento del río Dulce hacia el sur de la provincia. "El río se va dividiendo en diferentes brazos, y en épocas de creciente, todos esos brazos llevan agua: el Utis, el Saladillo de Rosarío. En estas zonas, los lechos son de limo barroso, y tiene más profundidad, pero son menos anchos", describió.

Agregó que en estas zonas "se complica ingresar, porque la gente tiende a apantanarse dentro del barro y allí ya es mucho más complicado salvarse".

Fuente: https://www.elliberal.com.ar