Argentina 29 de mayo de 2026

Matanza de dorados en Termas de Río Hondo

Vaciaron el embalse por 4 horas por mantenimiento, sin un solo guardafauna presente.
Generales Viernes, 29 de mayo de 2026
Otra vez, en Termas de Río Hondo se repitió un escenario que no debería haber ocurrido. El corte total del suministro de agua desde el Dique Frontal, dispuesto por unas cuatro horas para realizar tareas de mantenimiento solicitadas por el ORSEP, dejó a cientos de dorados atrapados entre las piedras del lecho seco del río Dulce. Decenas de personas aprovecharon la circunstancia para capturarlos de manera masiva, ilegal y sin ningún tipo de control.

Lo que sucedió no fue una tragedia ambiental imprevisible. Fue una operación técnica programada, con personal del Estado presente, en una zona que todos saben está poblada de dorados, a menos de 700 metros de la Reserva Natural Urbana Tara Inti. El corte era conocido de antemano. La bajante, inevitable. Y sin embargo, no había un solo guardafauna en el lugar.

¿quién es responsable de lo que pasó hoy? ¿Las personas que capturaron los peces, que actuaron oportunistamente ante una situación de indefensión creada por otros? ¿O el Estado, que generó esa indefensión y no estuvo presente para evitarla?

A diferencia de una bajante prolongada por sequía —donde los peces quedan atrapados en lagunas que se evaporan gradualmente y su muerte puede ser inevitable—, en este caso los ejemplares capturados estaban en condiciones de sobrevivir. Hay testimonios y videos que muestran a personas devolviendo peces al agua. Es decir: quienes quisieron respetar la fauna, pudieron hacerlo. Quienes decidieron capturarlos, también pudieron, porque nadie los impidió.

El dorado es una especie protegida por la Ley Nacional N° 26.021. Su comercialización está prohibida y su pesca está estrictamente regulada. Pero más allá del encuadre legal, la pérdida ecológica es concreta: los grandes ejemplares que se capturaron son reproductores. Su extracción no afecta solo el presente: hipoteca las temporadas de pesca deportiva en el tramo del Dulce por los años que viene.

Desde la comunidad de pescadores deportivos y organizaciones ambientalistas se exige que los trabajos de mantenimiento en estructuras hídricas incluyan obligatoriamente un protocolo de resguardo de fauna. No es una demanda nueva ni compleja: alcanza con que quien ordena el corte coordine con quien controla la fauna. Dos organismos del mismo Estado que deberían hablarse.

La pregunta que queda abierta es sencilla: ¿quién es responsable de lo que pasó hoy? ¿Las personas que capturaron los peces, que actuaron oportunistamente ante una situación de indefensión creada por otros? ¿O el Estado, que generó esa indefensión y no estuvo presente para evitarla?

Fuentes: infodelestero.com, 385.com.ar