|
Mayo del 2008
Desde hace unas semanas teníamos la invitación para ir a realizar
un relevamiento al Río de la Plata a la altura de Berisso para pescar
pejerreyes, y después de tanto insistir aceptamos el convite del guía
"Chiquito" Ruscitti para salir con unas de sus embarcaciones.
Sin dudarlo el día martes nos acercamos hasta el embarcadero de Berisso
para salir río adentro junto a otros dos pescadores deportivos como
Manuel Ramallo y su hijo.
El día se presentaba bueno, soleado, con un viento del sector norte
muy suave que no superaba los 5 kilómetros por hora, algo que antes
de salir no nos gustaba, ni la dirección del viento y la velocidad.
Partimos de la náutica a las 8.30 con rumbo a la boyan Hilton, previo
paso por Prefectura para entregar el rol de salida como corresponde. En la
salida del puerto notamos un movimientos de olas bastante importante que no
se correspondía al viento que estaba soplando en esos momentos; si
estuviéramos en el mar diría que eran de una tormenta de mar
a dentro dejando olas en forma de levas en la costa.
Una vez que pasamos la entrada del canal del puerto este efecto se minimizo
dejándonos navegar correctamente. Ya en el agua había un par
de embarcaciones que por los comentarios que hacían no estaban pescando
bien.
LOS EQUIPOS
Armamos los equipos con cañas de 4 a 4,30 metros, reeles frontales
cargados con nailon del 0.25 y multifilamento del 0.12 y líneas de
tres boyas con brazoladas de 10 a 15 cm con anzuelos del N° 1/0 y 2/0
encarnando con mojarras vivas grandes y medianas.
La separación de las boyas debe ser como mínimo de un metro,
las olas vienen con esa separación de lo contrario no trabajan correctamente.
Pasamos la Hilton unos 2.000 metros aproximadamente, veíamos a la
ciudad de Colonia con mucha claridad. No hubo necesidad de colocar un ancla
de capa debido a que el viento era muy suave; por su parte, el guía
colocó un par de botellas con la ceba para formar una buena calle de
aceite de pescado, de esta manera si hay pejerrey levanta de inmediato.
A las líneas les costaba tomar un gareteo bueno por la escasez de
viento y cada tanto el guía debía enderezar la embarcación
con remo para pescar más cómodos y que no se juntaran las líneas.
PIQUES
Recién a los 15 minutos en la línea de "Chiquito"
estuvo el primer pique; dejó comer bien y luego clavó con certeza,
al izarlo a la embarcación pudimos ver un pejerrey de unos 30 cms.
En una hora más de pesca tuvimos unos 15 piques más sumados
a los errados y a la variada de dentudo y patí. Lo que sí notamos
fue que cuando apenas comenzaba a soplar alguna ráfaga de viento los
piques comenzaban inmediatamente.
Cambiamos varias veces de líneas para ver cuál trabajaba mejor,
colocamos algunos filet de dentudo cortado en tiras de un centímetro
por cuatro de largo, pero no resultó; la línea que mejor rendimiento
tuvo fue la de Manuel, que con cometas chicas con una incorporada trabajaban
algo mejor dándole hasta ese momento los mejores resultados.
Cerca del mediodía la embarcación dio un pequeño giro
dándonos la sensación del cambio de marea o del viento en cualquier
momento; la marea en bajante estaba más fuerte que el viento.
MAS CAPTURAS
Fue en ese mismo instante que en la caña de Manuel tuvo un hermoso
pique a no más de 20 metros de la embarcación y hacia un costado
de. Ya cuando lo clavó no dimos cuenta que no se trataba de los de
30 cm que estábamos pescando. Y en verdad éste ya estaba en
los 40 cm, un pejerrey bastante gordo por ser del río.
Como a las 15 el viento cambió de dirección, se puso del sector
sudoeste cambiándonos el curso de la embarcación, modificando
la posición de pesca que veníamos haciendo, colocándonos
de espaldas a la ceba.
Sin soplar fuerte el viento alcanzó a encrespar algo al río,
lo cual motivó a que los pejerreyes comenzaran a picar con mayor frecuencia.
Los piques estaban justo donde la ceba se torna más eficaz a unos
40 metros de la embarcación; en mi caso que dejaba garetear mucho la
línea no tenía ninguna respuesta.
Sin ser de tamaños que estábamos buscando la mayoría
superaba los 35 cm, salvo uno que pudo capturar el guía que estaba
en los 47 cm, que fue el mejor de toda la jornada.
En resumen, la pesca estuvo bastante buena; el viento norte suave después
de varios días nos dejó al río bastante turbio, aun allá
adentro, en toda la jornada tuvimos unos 40 pejerreyes que con mejores condiciones
no cabe dudas que los duplicaríamos.
Fuente: El Día
|