











CARACTERISTICAS DE LA PESCA CON MOSCA (PRIMERA NOTA) Desde hace algunos años se ha convertido en una práctica popular la pesca y devolución o “catch and release”, a fin de minimizar la pérdida de organismos que en algunos lugares se ha convertido en un grave problema.
Esto no ha sido sólo por los pescadores, sino también como resultado de la contaminación y la deforestación entre otras causas.
No obstante, es necesario que esta práctica se realice debidamente, ya que dependerá de cuantas heridas sufra el animal para que asegure o no su subsistencia, una vez devuelto al agua.
EL PEZ SIENTE DOLOR
Hay quienes aseguran que los peces no sienten el dolor, pero lo que si es seguro es que la captura les produce a los peces un trauma y un elevado nivel de estrés.
La gravedad de la herida o heridas que un pez sufrirá, dependerá de varios factores, entre ellos la profundidad sobre el tracto digestivo en que el anzuelo se atora. Ver además si la pieza es «robada», el lugar y la profundidad donde se ha clavado el anzuelo. También depende del tamaño, forma y tipo de anzuelo con el que se esté pescando.
El tiempo que se ha «jugado» con él y la forma en que se saca y mantiene fuera del agua son otras de las cuestiones que hay que tener muy en cuenta.
Además el tiempo que se ha mantenido la pieza afuera del agua, la forma de extraer el anzuelo y, claro está, la forma de regresarlo al agua.
VESTIMENTA ADECUADA
La vestimenta del pescador con mosca debe ser cómoda y segura. No se trata de llevar de todo, pero tampoco hay que olvidarse de algunas consideraciones indispensables para un día de pesca sin sobresaltos.
Es fundamental el uso de una adecuada ropa interior donde las medias, camisas de mangas largas y sweaters de tela polar son indispensables.
Si es necesario comprar vestimenta, debe optarse por tonos ocres, marrones y verdes, que permiten mimetizarnos con el paisaje para pasar inadvertidos, ante la vista de los peces.
Los pantalones no deben ser ni muy ajustados ni muy holgados. Se debe evitar el jean, ya que resulta incomodísimo para moverse con el wader. Son ideales los joggings y las bombachas de campo.
En cuanto al chaleco de pesca, hay muchos modelos, tamaños y de una normal a excesiva cantidad de bolsillos. El pescador debe pensar qué cantidad de elementos va a llevar dentro de éstos y así optar por el chaleco adecuado. Es la experiencia la que va a determinar su uso.
NO OLVIDARSE DEL SOMBRERO
Por último, un elemento protagonista, no sólo por la simbología que implica en la pesca con mosca, es el sombrero. Éste debe ser de ala ancha para protegernos del agua, el viento, el frío y los rayos del sol. Es aconsejable, además, no olvidar protectores y pantallas solares.
VADEAR O CAMINAR UN RÍO
Dentro de las tantas atracciones que posee la pesca con mosca aparece una que goza generalmente de una sonrisa por parte de todos los mosqueros: vadear un río.
Vadear un río no es otra cosa que caminarlo aguas abajo, es decir, a favor de la corriente, logrando con ello pescarlo en distintos lugares y accidentes naturales donde, intuimos, está el gran pez que buscamos. A medida que el pescador avanza, encuentra correderas, grandes piedras, pozones y remansos, accidentes naturales que le van marcando la presencia o no de peces.
Caminar el río es algo mágico para el pescador de mosca. Algunos aseguran que aquí aparece el verdadero espíritu de la modalidad.
Para vadear correctamente un río es necesario contar con el equipo adecuado. Tanto por una cuestión de comodidad como de seguridad, existen ciertos elementos que no pueden faltarle al mosquero.
HAY QUE TENER UN WADER
El wader es fundamental por las frías temperaturas que presentan las aguas patagó-nicas. Los hay de distintas calidades, costos y materiales. Desde los de látex, generalmente los más baratos pero menos durables; pasando por todo tipo de gomas y sintéticos, hasta llegar a los de neoprene, que aunque resultan los más caros, son los mejores y los que más duran.
El wader debe ser cómodo. Los hay ajustados al cuerpo u holgados, pudiendo el pescador realizar dentro de él la mayoría de los movimientos que haría normalmente si no lo tuviese.
La presencia de un buen cinturón externo permite muchas veces movernos mejor dentro del wader. Tan fundamental como el wader son los zapatos o botines de vadeo. Sirven simplemente para poder caminar el río, algo que parece fácil pero que sin este tipo de elemento se torna imposible e insoportable, y son, por supuesto, la base firme del pescador con mosca.
Dicho calzado se coloca sobre el wader y, gracias a su suela de fieltro, permite desplazarnos sin resbalar entre las algas, los musgos y las piedras bochas que constituyen el fondo de la gran mayoría de los ríos y lagos patagónicos.
Finalmente, el último elemento que no debe faltarle al mosquero es un bastón de vadeo. Sirve para detectar, a medida que se avanza, irregularidades en el terreno, como así también la presencia de zonas más profundas.
CUIDADO CON EL AGUA
Por más que el agua no nos moje, no debemos olvidarnos nunca de que el agua está alrededor de nosotros. O mejor dicho, que nosotros estamos dentro del agua. Y junto a ésta, la corriente, el principal peligro para el pescador.
Por ello, no hay que introducirse en el agua de modo que ésta nos llegue más arriba de la cintura. Corremos el riesgo de resbalar y que se nos llene el wader de agua. No nos olvidemos nunca de que, por más que el wader sea lindo estéticamente, no deja de ser una bolsa que, en caso de llenarse de agua, se hunde. Y por supuesto, nosotros con ella.
Fuente: Diario El Chubut