











SE ESPERAN LOS RESULTADOS DE LAS MUESTRAS TOMADAS POR LA DIRECCIÓN DE PESCA CONTINENTAL / En los últimos días se detectó la presencia de numerosos peces muertos en el predio de la laguna La Zeta, fenómeno que las autoridades atribuyen en principio al calentamiento del agua y la escasa disponibilidad de oxígeno.
Hasta ayer, se habían relevado cerca de 30 percas muertas, cantidad que supera la mortandad habitual de la reserva municipal y que puso en alerta tanto a la Dirección de Pesca Continental como a la Subsecretaría de Medio Ambiente de Esquel.
En diálogo con EL CHUBUT, Ariel Humai, subsecretario municipal de Medio Ambiente reconoció que el fenómeno fue comunicado al área de Pesca de la provincia, «cuyo personal ya estuvo la semana pasada en el lugar, haciendo primero la limpieza de los peces y después tomando parámetros para tratar de determinar la causa».
De manera preliminar «se estimó que la mortandad tendría que ver con un aumento de la temperatura de las aguas de la laguna, algo que también sucedió el año pasado, en el 2010 ocurrió exactamente lo mismo».
Humai explicó que «el aumento de la temperatura del agua de la laguna genera una disminución del oxígeno disponible para el sistema respiratorio de los peces. Esto hace que animales de gran tamaño no sean eficientes en la captura del oxígeno, se asfixian y mueren».
Hasta ahora confió que «aproximadamente aparecieron unos 30 pescados y no se descarta que puedan seguir apareciendo habida cuenta de las condiciones climáticas que estamos viviendo. Igualmente, se han tomado muestras del agua para determinar si hay algún parámetro que pueda estar incidiendo en la disponibilidad de oxígeno más allá de las altas temperaturas».
AVANZA LA SEQUiA
Además, hizo hincapié en que «la laguna recibe aguas subterráneas pero en los últimos años debido a la sequía viene registrando una involución, tiende a secarse y los volúmenes de agua tienden a disminuir. A su vez, la disminución de agua genera una merma en los niveles de oxígeno y la cantidad de organismos que se pueden sustentar en la laguna comienza a disminuir, sólo quedan los más adaptados y algunos individuos que van a trabajar dentro de la cadena trófica normal que tiene la laguna. Pero sí, lo que se ve es que el volumen de agua en los últimos 20 años ha disminuido. Primero porque no recibe aportes comparados con la evaporación de agua que tiene, y después por la cantidad de sedimentos y materia orgánica que se va depositando en el fondo, entonces todo eso hace que los niveles de profundidad vayan disminuyendo, y la consecuencia es que el agua se calienta muy rápido principalmente los días calurosos y de poco viento y eso genera la mortandad de los peces».
En marzo de este año se presentó una situación similar cuando la temperatura llegó a alcanzar los 23 grados centígrados, por aquel entonces, ni en las percas ni en el agua se detectó alguna sustancia extraña que pudiera haber desencadenado la muerte de un centenar de peces que puso en alerta a las autoridades provinciales y municipales vinculadas al cuidado del medio ambiente.
Fuente: Diario El Chubut